Las cosas ahora están sobrevaloradas. Si haces esto, eres esto. Si haces lo otro, eres lo otro. Y si no lo haces, no eres nadie. Las personas nos tendríamos que poner en el lugar de los demás, sentir lo que ellos sienten y actuar frente a ello. Es muy fácil criticar y poner verde al otro. Qué más da, si no soy yo, ¿no? Mucho egocentrismo por el mundo, y cada día más. Y es que cada uno ve el mundo de forma diferente y hay que respetar esos puntos de vista. Aunque claro, primero se tiene que saber el concepto de respeto, ya que mucha gente lo desconoce.jueves, 29 de diciembre de 2011
La Terra è sopravvalutato.
Las cosas ahora están sobrevaloradas. Si haces esto, eres esto. Si haces lo otro, eres lo otro. Y si no lo haces, no eres nadie. Las personas nos tendríamos que poner en el lugar de los demás, sentir lo que ellos sienten y actuar frente a ello. Es muy fácil criticar y poner verde al otro. Qué más da, si no soy yo, ¿no? Mucho egocentrismo por el mundo, y cada día más. Y es que cada uno ve el mundo de forma diferente y hay que respetar esos puntos de vista. Aunque claro, primero se tiene que saber el concepto de respeto, ya que mucha gente lo desconoce.martes, 27 de diciembre de 2011
Contraddizioni.
A veces tengo la sensación de que no estoy aprovechando la vida, y me preocupa. Me preocupa que con mi edad no sepa decir si soy madura o todavía sigo siendo una niña. Y lo cierto es que no lo sé. No sé si he madurado, si soy una inocente, si soy infantil, si tengo las cosas claras. No lo sé. Lo que tengo claro es que sé lo que tengo que hacer y lo que no, y por eso mismo ya me reconozco como una persona entrada en madurez. Pero después, me pongo a pensar y no tengo idea de muchas cosas que a lo mejor debería saber o, quién sabe, a lo mejor no por mi edad o cualquier otra razón. Y la verdad, es que me siento bien siendo como soy, aunque no me califique de persona madura o una simple niña inocente. Porque por una parte quiero que me vean segura y fuerte de lo que hago, quiero saber, entender. Pero sin embargo, por una parte quiero no saber, no entender, equivocarme, caerme y levantarme sabiendo que eso está mal, y aprender de ello. Que lo que quiero es cometer errores, pero a la vez quiero ser fuerte y estar segura de lo que estoy haciendo.
jueves, 22 de diciembre de 2011
Y es que a mí ya me ha tocado la lotería: ellas.
Grazie. Gracias, sí. Gracias a nosotras. A nuestro modo de ser. Al hecho de que, a pesar de los años y de todo lo que ha pasado en nuestras vidas, seguimos aquí. Como cuando planeamos lo que vamos a hacer tal día. Cuando no nos podemos parar de reír. Cuando recordamos todos los veintidós de cada mes y sonreímos. Cuando llevamos tres meses desde ese día que dijimos por y para siempre. Cuando decidimos regalarnos cuatro cosas iguales para llevar algo que nos reconociera y nos acordáramos de que somos las mejores. Cuando queremos hacernos una ''sesión'' y pensamos dónde y cómo la vamos a hacer. Cuando nos contamos expectantes lo que nos pasa cada día. Cuando nos ponemos en el lugar de la otra y le decimos lo que está bien y lo que está mal. Tantos cuandos... que significan siempre. Y muchos dirán: veréis el paso del tiempo y os daréis cuenta de todo. Yo propongo dejar de ser pesimistas, mirar el recorrido de todas y cada una de nuestras vidas y argumentar ese siempre diciendo que llevamos siendo las mejores amigas desde pequeñas y no va a cambiar ahora. Y recuerdo cuando dijimos de ser 'Wewanttobefree' porque queremos ser libres, pero siempre juntas. Y va a ser así. Para demostrar que la amistad que nace desde pequeñas puede perdurar en el tiempo. Porque sabemos que cuando estemos mal, nos vamos a tener las unas a las otras, y nadie fallará. Porque somos Ana, Nerea, Itziar y Carolina. Wewanttobefree. Para bien y para mal. No somos perfectas. Y a cualquiera de nosotras nos puede ocurrir algo inesperado... que nos asusta y desvanece nuestros planes. Pero somos Wewanttobefree. Tenemos que permanecer unidas. Siempre y en cualquier circunstancia. Y puede que no estemos siempre de acuerdo porque tenemos puntos de vista diferentes. Pero en caso contrario, ¿qué clase de amistad sería? Puro teatro. Lo importante es que sabemos ayudarnos y nos apoyamos y ésa es la verdadera esencia de esto. Que tenemos distintas perspectivas de ver el mundo pero lo más bonito es que sabemos unirlas para pronunciar un siempre de verdad. Porque somos las que entran cuando todo el mundo ha salido. Porque somos de verdad. Porque no quiero que cambiéis, porque así, simplemente, me encantáis. Porque somos amigas. Desde siempre. Como y para siempre. Demostrando que la amistad es un hilo sutil e indestructible que atraviesa la vida y todos sus cambios.
sábado, 17 de diciembre de 2011
Fears...
Tengo miedo a las arañas, a las cucarachas. Miedo a que no me tomen por como soy. Miedo a que me cojan por la calle. Miedo a que me quiten lo que más quiero. Miedo a no ser yo. Miedo a enamorarme. Bueno... si te digo la verdad, a eso no le tengo miedo. En realidad, me gustaría. Sentir ese cosquilleo en el estómago cuando sabes que vas a verlo, que tan solo pensar en él ya estés sonriendo... A eso no le tengo miedo. Nada. Puedo tenerle miedo a muchas cosas, pero a eso no. Quizá miedo al sufrimiento por el que se pasa en un amor. A eso sí. Aunque siempre vale la pena. Siempre lo que recuerdas más es la felicidad por la que pasaste. Aunque sufrir duele, si has querido mucho... Que se acabe es lo que molesta. Que se acabe ese amor. Y si por tu parte no se ha acabado y por la del otro sí, duele aún más. No puedes predecir los sentimientos del otro. Al igual que nadie puede predecir los tuyos. Solo tú. Quizá la frase perfecta para esto sería: Miedo a enamorarse demasiado...
The world is a difficult thing.
Siempre decimos que somos las personas las que no apreciamos las cosas bonitas de la vida. Es como si nos echáramos a nosotros mismos las culpas. Como si este mundo imperfecto fuera el que tuviera la razón y las personas no. Yo digo que vale ya de echarnos siempre las culpas a nosotros mismos. Creo que no apreciamos las cosas bonitas que tanto dicen que hay en ese mundo porque el mundo no nos las quiere enseñar, no quiero mostrarlas. ¿Son suyas? Pues para él. A nosotros, ¿qué? Que nos zurzan, ¿verdad? A veces este mundo es demasiado injusto, aunque resulte verdaderamente inverosímil.
miércoles, 14 de diciembre de 2011
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
