viernes, 30 de diciembre de 2011

Hi 2012.

Fin del año 2011. Comienzo del 2012. Me gustaría hacer un balance de lo que ha sido este año, de cómo ha influido en mi vida lo que ha pasado en 2011. Ha sido un año de experiencias inolvidables, de emociones, de amor, de amistad, de tristezas, aunque hayan sido pocas, de darme cuenta de cosas que no sabía, de entender, de madurar, aunque haya sido solo un poco. Ha sido un año para muchas cosas, muchos momentos que se me quedan marcados formando lo que somos; recuerdos. He vivido momentos de alegría, como un viaje con una amiga a Inglaterra, he aprendido una cultura que no la conocía antes, he vivido como ellos y he conocido a mucha gente que ha sido esencial en mi vida. He conocido amigos de verdad, a los que les cuentas tus cosas sin prejuicio alguno. He sentido ese cosquilleo en el estómago al estar enamorada, y también esa tristeza por la que siempre se sufre después de un amor. He estado a punto de perder a alguien para siempre, pero sin embargo, sigue ahí, y eso me ha hecho darme cuenta de lo que significaba para mí, de lo que la quería y de lo que hubiera sufrido si se hubiera ido. He aprendido de muchos errores de los que estoy orgullosa de haber cometido, y otros no tanto. Me he dado cuenta de que en un día pueden pasar mil cosas, desde levantarte con una sonrisa de oreja a oreja y acabar el día hecha pedazos. He tenido que fingir reírme cuando estaba mal. He visto cómo alguien puede cambiar de una semana a otra y cuando creías conocerla, ya ni parece que has hablado con ella. He llorado de emoción, de tristeza. He reído por cosas completamente inútiles, y otras, que verdaderamente hacen gracia. He sentido de todo, pero sobre todo, he vivido este 2011. Creo que el 2012 traerá muchos buenos momentos, pero también creo que será un año duro. Ahora solo me queda decir que muchísimas gracias a los que habéis formado parte de este año en mi vida, y espero que sigáis ahí en el año que llega, igual que en todos los que lleguen. Feliz año 2012.


jueves, 29 de diciembre de 2011

La Terra è sopravvalutato.

Las cosas ahora están sobrevaloradas. Si haces esto, eres esto. Si haces lo otro, eres lo otro. Y si no lo haces, no eres nadie. Las personas nos tendríamos que poner en el lugar de los demás, sentir lo que ellos sienten y actuar frente a ello. Es muy fácil criticar y poner verde al otro. Qué más da, si no soy yo, ¿no? Mucho egocentrismo por el mundo, y cada día más. Y es que cada uno ve el mundo de forma diferente y hay que respetar esos puntos de vista. Aunque claro, primero se tiene que saber el concepto de respeto, ya que mucha gente lo desconoce.

martes, 27 de diciembre de 2011

Look from all possible ways.

Voy a intentar mostrar lo que hay que regalar con la mirada.

Contraddizioni.

A veces tengo la sensación de que no estoy aprovechando la vida, y me preocupa. Me preocupa que con mi edad no sepa decir si soy madura o todavía sigo siendo una niña. Y lo cierto es que no lo sé. No sé si he madurado, si soy una inocente, si soy infantil, si tengo las cosas claras. No lo sé. Lo que tengo claro es que sé lo que tengo que hacer y lo que no, y por eso mismo ya me reconozco como una persona entrada en madurez. Pero después, me pongo a pensar y no tengo idea de muchas cosas que a lo mejor debería saber o, quién sabe, a lo mejor no por mi edad o cualquier otra razón. Y la verdad, es que me siento bien siendo como soy, aunque no me califique de persona madura o una simple niña inocente. Porque por una parte quiero que me vean segura y fuerte de lo que hago, quiero saber, entender. Pero sin embargo, por una parte quiero no saber, no entender, equivocarme, caerme y levantarme sabiendo que eso está mal, y aprender de ello. Que lo que quiero es cometer errores, pero a la vez quiero ser fuerte y estar segura de lo que estoy haciendo.

jueves, 22 de diciembre de 2011

Y es que a mí ya me ha tocado la lotería: ellas.

Grazie. Gracias, sí. Gracias a nosotras. A nuestro modo de ser. Al hecho de que, a pesar de los años y de todo lo que ha pasado en nuestras vidas, seguimos aquí. Como cuando planeamos lo que vamos a hacer tal día. Cuando no nos podemos parar de reír. Cuando recordamos todos los veintidós de cada mes y sonreímos. Cuando llevamos tres meses desde ese día que dijimos por y para siempre. Cuando decidimos regalarnos cuatro cosas iguales para llevar algo que nos reconociera y nos acordáramos de que somos las mejores. Cuando queremos hacernos una ''sesión'' y pensamos dónde y cómo la vamos a hacer. Cuando nos contamos expectantes lo que nos pasa cada día. Cuando nos ponemos en el lugar de la otra y le decimos lo que está bien y lo que está mal. Tantos cuandos... que significan siempre. Y muchos dirán: veréis el paso del tiempo y os daréis cuenta de todo. Yo propongo dejar de ser pesimistas, mirar el recorrido de todas y cada una de nuestras vidas y argumentar ese siempre diciendo que llevamos siendo las mejores amigas desde pequeñas y no va a cambiar ahora. Y recuerdo cuando dijimos de ser 'Wewanttobefree' porque queremos ser libres, pero siempre juntas. Y va a ser así. Para demostrar que la amistad que nace desde pequeñas puede perdurar en el tiempo. Porque sabemos que cuando estemos mal, nos vamos a tener las unas a las otras, y nadie fallará. Porque somos Ana, Nerea, Itziar y Carolina. Wewanttobefree. Para bien y para mal. No somos perfectas. Y a cualquiera de nosotras nos puede ocurrir algo inesperado... que nos asusta y desvanece nuestros planes. Pero somos Wewanttobefree. Tenemos que permanecer unidas. Siempre y en cualquier circunstancia. Y puede que no estemos siempre de acuerdo porque tenemos puntos de vista diferentes. Pero en caso contrario, ¿qué clase de amistad sería? Puro teatro. Lo importante es que sabemos ayudarnos y nos apoyamos y ésa es la verdadera esencia de esto. Que tenemos distintas perspectivas de ver el mundo pero lo más bonito es que sabemos unirlas para pronunciar un siempre de verdad. Porque somos las que entran cuando todo el mundo ha salido. Porque somos de verdad. Porque no quiero que cambiéis, porque así, simplemente, me encantáis. Porque somos amigas. Desde siempre. Como y para siempre. Demostrando que la amistad es un hilo sutil e indestructible que atraviesa la vida y todos sus cambios.

sábado, 17 de diciembre de 2011

Fears...

Tengo miedo a las arañas, a las cucarachas. Miedo a que no me tomen por como soy. Miedo a que me cojan por la calle. Miedo a que me quiten lo que más quiero. Miedo a no ser yo. Miedo a enamorarme. Bueno... si te digo la verdad, a eso no le tengo miedo. En realidad, me gustaría. Sentir ese cosquilleo en el estómago cuando sabes que vas a verlo, que tan solo pensar en él ya estés sonriendo... A eso no le tengo miedo. Nada. Puedo tenerle miedo a muchas cosas, pero a eso no. Quizá miedo al sufrimiento por el que se pasa en un amor. A eso sí. Aunque siempre vale la pena. Siempre lo que recuerdas más es la felicidad por la que pasaste. Aunque sufrir duele, si has querido mucho... Que se acabe es lo que molesta. Que se acabe ese amor. Y si por tu parte no se ha acabado y por la del otro sí, duele aún más. No puedes predecir los sentimientos del otro. Al igual que nadie puede predecir los tuyos. Solo tú. Quizá la frase perfecta para esto sería: Miedo a enamorarse demasiado...

The world is a difficult thing.

Siempre decimos que somos las personas las que no apreciamos las cosas bonitas de la vida. Es como si nos echáramos a nosotros mismos las culpas. Como si este mundo imperfecto fuera el que tuviera la razón y las personas no. Yo digo que vale ya de echarnos siempre las culpas a nosotros mismos. Creo que no apreciamos las cosas bonitas que tanto dicen que hay en ese mundo porque el mundo no nos las quiere enseñar, no quiero mostrarlas. ¿Son suyas? Pues para él. A nosotros, ¿qué? Que nos zurzan, ¿verdad? A veces este mundo es demasiado injusto, aunque resulte verdaderamente inverosímil.

martes, 13 de diciembre de 2011

Eres parte de mí.

Está más que demostrado que la distancia no supera límites. Que puedes estar muy lejos, pero encontrarte muy cerca de mí. Que cada vez que nos veamos, sean tres veces al año o las que sean, diga que eres de verdad, que existes tanto como yo. Que me lo pase más que bien contigo. Que me lo pase genial. Que me ría hasta quedarme sin respiración contigo. Que hagamos el imbécil pero nos divirtamos. Que hagamos planes de ‘hoy duermo en tu casa, y mañana tú en la mía’ o ‘como en tu casa, y tú te vienes mañana’ y para convencer ‘para las pocas veces que nos vemos, tendremos que aprovechar’. Que me encanta que me aconsejes, que me digas esto está bien y esto está mal. Que me gusta que me digas que no me haga ilusiones y viva la vida como viene. Que también me gusta que me digas lo que piensas. Que me encanta que se te pegue mi acento almeriense y a mí, pero menos, tu acento alicantino. Que ya son muchos años juntas, desde que éramos unas enanas exactamente, y te conozco como la palma de mi mano. Y puede que a ti te guste algo que a mí no me guste, y tengamos gustos diferentes, pensemos de manera diferente. Pero sé cuándo estás mal y cuándo estás bien sin que me lo cuentes. Que sé lo que te pasa solo con ver cómo hablas. Y no hace falta que me lo digas, yo ya lo sé. Que si te pasara algo malo, no sabría lo que hacer, porque si no estás, todo es diferente. Tan solo con saber que estás y te voy a ver dentro de mucho o poco tiempo me anima. Que eres mucho. Y puede que estemos lejos materialmente, pero emocionalmente hablando estamos más cerca que nada. Que te quiero, y eso es evidente.

lunes, 12 de diciembre de 2011

Music is in heart.

"Todo el problema puede expresarse simplemente preguntando: "La música, ¿tiene un significado?" Mi respuesta sería "Sí". Y "¿Puedes expresar en unas cuantas palabras, cuál es el significado?" Mi respuesta sería "No". – Aaron Copland (compositor estadounidense). Pienso lo mismo. La música es arte, la música es vida, la música es el silencio que expresa todo lo inexplicable, no hay palabras para denominarla. Me encanta la música. Tanto escucharla como tocarla. Entro en otro mundo y me siento libre. Solo estoy yo. Siento la música como me apetece, la vivo. Mi profesor de chelo siempre me ha dicho: "la música no es solo afinar unas notas y acabar. Tienes que darle musicalidad. Sentirla. Percibir las frases de las obras que tocas y darle un sentido a esa música." Y tiene razón. Antes tocaba mirando la partitura, afinando unas simples notas y acababa sin preocuparme de más. Ahora entiendo que si no vives lo que tocas, no haces música. Otra frase que me dejó marcada mi profesor fue: "hasta que no disfrutes con la música, no la entenderás". En ese momento, me di cuenta de que era verdad. No había disfrutado con la música tanto como lo hago ahora. Y es cierto que ha habido momentos difíciles en que he querido dejarlo, pero no era por eso, no era porque yo no disfrutaba de la música. Al contrario, es decir, sí que la sentía pero no podía con todo.

Me encanta sentir esos nervios, ese cosquilleo en el estómago, ese temblor de piernas antes de salir a tocar. Al igual que me encanta salir, preparar la correa, el atril, poner la pica en su sitio y respirar profundamente tres veces para que se me quiten los nervios. Pero eso no es nada comparado con lo que siento cuando toco y vivo lo que estoy tocando. Es precioso. Y cuando termino, es como: "Dios, un peso quitado de encima" Y luego me pregunto: "Carolina, ¿has sentido de verdad esa música?" Hay veces que pronuncio un "sí" en toda regla o un "no… pero me habría gustado". Con todo esto quiero decir un bravo por todos esos músicos y los que empezamos y somos unos "músicos de pacotilla", que sigamos tratando de disfrutar con la música, porque eso es señal de que empezamos a entenderla. Y lo mismo digo a los que escuchan música: mientras disfrutéis con ella, la entenderéis y empezaréis a amarla.

"La música es el corazón de la vida". – Franz Liszt (pianista y compositor austriaco)

sábado, 10 de diciembre de 2011

Imposible no recordar lo bonito que llegó a ser.

Recuerdo todo lo que fue. Recuerdo ese día, el sabor de tus labios. Esos besos que te robaba, que tú me robabas. Ese predecir del tiempo que hiciste. Esa sonrisa que decía que valía más que mil palabras. Esas caricias. Esas frases que me dejaron marcada. Todo lo que vivimos juntos. Y ese día… Ese día en el que me mentiste. Ese día que fue un infierno para mí. Ese día que no sabía qué hacer sin ti. Ese día que no lo pude soportar, ese dolor que marcó mi corazón. Ese deseo de no volver a enamorarme más, aunque sabía que me sería imposible. Pero, me di cuenta de que no merecía la pena sufrir por amor si el otro no sufría por ti. Aunque claro, pensé eso, pero el dolor era inevitable. Fingiste que sufrías, aunque yo sé que no lo hacías. Para qué, ¿no? Deberíamos de habernos intercambiado los papeles. Hubiera sido fácil, yo viviría, tú sufrirías. Aunque me sirvió. Me sirvió para darme cuenta de que en el amor hay dos partes, la parte buena y la mala. Ahora me doy cuenta de quién quiso más a quién. Y si te digo la verdad, prefiero recordar la parte bonita de lo que fue. Porque hubo. Y que ahora me digan que no mire atrás me resulta imposible. No puedo olvidar todo lo que fuiste para mí y lo poco que actué yo en tu corazón.



Por poder... Puedo ser muchas cosas.

Puedo ser alta y sentirme baja al mismo tiempo. Puedo mostrarme optimista y por dentro no serlo. Puedo aceptar cosas y sentir que no debería ser así. Puedo decir que estoy de acuerdo y que dentro de mí esté rabiando. Puedo decir muchas cosas y no creer ninguna de ellas. Puedo mentir y no decir la verdad. Puedo hacer que entiendo y no estar comprendiendo nada. Puedo… ¿Qué puedo? Ah… Puedo cambiar, pero tiene solo un inconveniente, no sería yo.

viernes, 9 de diciembre de 2011

¿Lonely? I don't want this.

Hoy me siento confusa. Lo veo todo gris, ni blanco ni negro. Me levanto y todo es diferente. ¿Qué ha pasado? ¿Soy yo? Me miro al espejo rápidamente y veo que sigo igual, soy la misma. Entonces, ¿qué es? ¿Es fuera? Me asomo a la ventana, corre un aire frío que me produce un escalofrío. Pero no, eso no es, fuera todo sigue igual. Decido calmarme. Vestirme. Vislumbro que mi pantalón tiene dos etiquetas. Hasta esto también resulta confuso. ¿Qué está pasando? ¿Por qué me siento así? Lo veo todo borroso, veo a gente y no puedo abrazar a nadie. Pero, ¿qué es esto? Echo de menos mi vida. Lo que tenía antes. Mi familia, mis amigos, mi gente. De repente me sobresalto y abro los ojos. Menos mal. Todo era una pesadilla. Pero a la vez me parece un tanto extraño: nunca había tenido una. Pero... ¿las pesadillas son así? No quiero volver a sentir eso. ¿Perder mi vida? ¿Así por así? No, gracias. No quiero estar sola. Cuidaré a mi gente, porque perderla... Nunca.